En
Colombia, un país en vía de desarrollo, gobiernos buscan estar a la vanguardia
de lo que exige un mundo globalizado, por tal razón implementan estrategias “ novedosas” dentro
del contexto colombiano, es el caso del uso constante del internet en el sector educativo, un claro
ejemplo, el MEN está implementando con las Nuevas Tecnologías de la Información
y la Comunicación (TIC) una "Red Iberoamericana de Pedagogía" donde
surge la necesidad de presentar el Curso de La Docencia en Entornos Virtuales
de Aprendizaje, Una mirada desde la Pedagogía del Ciberespacio, como una
estrategia para brindar nuevas herramientas pedagógicas y tecnológicas a los
diferentes actores educativos con la finalidad de lograr un aprendizaje
flexible, personalizado, colaborativo e interactivo en los educandos, como
agentes de los nuevos cambios en la actual sociedad del conocimiento.
En mi
corta experiencia en este campo de formación, difiero en algo la anterior
apreciación del MEN; dado que el
gobierno a pesar que ha hecho esfuerzos
para implementar entornos virtuales con
el programa “vive digital” no ha sido suficiente en nuestro contexto, máxime en lo rural, donde
hay centros educativos con deficiencias estructurales como la falta de energía
eléctrica que limita el uso adecuado de dichas
herramientas tecnológicas.
Trujillo (1991), afirma que la
modernización del proceso educativo en el marco del desarrollo de las nuevas
tecnologías, exige la inserción de la informática al mismo, de tal manera que
permita formar hombres innovadores y creativos, capaces de participar en la
transformación que exige la rapidez del desarrollo. Bajo esta premisa, como
docente debo asumir un rol que cambie de
expositora a orientadora y diseñadora de medios, objetos de aprendizaje y
métodos. De esta manera, el estudiante pasa a ser el protagonista del proceso
de formación, un "investigador" que activamente busca información, la
analiza y es capaz de incorporarla a proyectos grupales o individuales con la
finalidad de acrecentar el acervo de aprendizaje involucrado en el método, toda
vez que es de vital importancia el intercambio de investigación que cada uno de
los alumnos aporte para beneficio del grupo de trabajo.
Según Jordi Adell (1999) este nuevo
escenario formativo supone la aparición de nuevos roles docentes a asumir por
parte del profesor que se sumerja en este proceso formativo on-line, y
establece una clasificación teniendo en cuenta las nuevas necesidades
formativas. Es decir, el docente debe convertirse en un líder que direccione a
los estudiantes hacia la exploración de formas de conocimiento no
convencionales. Desde el punto de vista académico debe ayudar, orientar, asesorar
e informar acerca de los métodos y técnicas necesarias para el estudio,
profundización, clasificación y asimilación de contenidos, suministrándole
herramientas metodológicas para la adecuación al entorno del estudiante; desde
lo pedagógico debe estimular y fomentar la autodirección del aprendizaje y
promover la integración de saberes; mientras que desde la práctica
investigativa ha de contribuir en la búsqueda y creación continua del
conocimiento a partir de la realidad cotidiana.
Sin duda la mayoría de la tecnología ha
sido enfocada en la contribución a diferentes ciencias como la medicina, la
biología, la química, la física, etc, es decir, su importancia es clave en el
proceso de formación de estos profesionales que hacen posible transformar
métodos y transmitir conocimientos con herramientas acordes para ello,
obteniendo un mayor aprovechamiento y apuntando siempre a la perfección de un
país avanzado. Y es eso precisamente lo que impulsa a una nación a
desarrollarse y surgir, de ahí que a nivel mundial solo existan alrededor de
cuatro potencias, donde la mayoría de sus recursos económicos son destinados
para apoyar la ciencia y la educación, cosa que en Colombia no ocurre todavía,
como se asume debería pasar para cumplir con la meta para el año 2025 de “Colombia
la más educada”.
Este entusiasmo se ha concentrado
fundamentalmente en los colegios privados de clase alta y media alta. La
situación es radicalmente diferente para las clases menos favorecidas, las
cuales, hasta ahora, cuentan con escasas experiencias en el uso de equipos y
herramientas informáticas y en su integración al proceso de
enseñanza-aprendizaje. Además, la formación de docentes no ha sido un proceso
paralelo al entusiasmo que el uso de computadores, Tablet, celulares
inteligentes, tableros digitales, entre otros, ha despertado, por lo que la mayoría de los
establecimientos escolares que han adquirido equipos de computación, programas
de aplicación y lenguajes de programación, lo hacen porque ello se ha constituído
en un factor de "status" frente a sus similares. Ello ha traído
improvisación, ausencia de objetivos y políticas para la inclusión de estos
elementos dentro del proceso educativo y el desconocimiento de los
requerimientos básicos de los equipos necesarios y programas adecuados para una
real aplicación (Trujillo, 1991).
Es preciso aclarar que necesario
que los docentes empiecen a adquirir los conocimientos y las competencias en
las TIC, para que puedan desarrollar a cabalidad el aprendizaje de sus
educandos y lograr su liderazgo en los procesos tecnológicos exigidos por una
sociedad sedienta de tecnologías. Es una tarea primordial de parte de los
docentes de informática mostrar sutilmente a algunos colegas de otras áreas,
las bondades que tiene la informática para generar ambientes de aprendizaje
enriqueciendo su área, asegurarles que las TIC no los van a desplazar, sino,
que se convertirán en sus grandes aliados para que puedan exponer de manera
fácil y dinámica sus conocimientos. Además
aclarar que estas herramientas tecnológicas no son la panacea de conocimiento o
la salvación de los procesos educativos, tan solo son, unas didácticas que le
facilitara una mejor enseñanza y fácil aprendizaje
de sus estudiantes.
Para concluir, en el
contexto colombiano se ve la necesidad de generar políticas claras, iniciando
por la capacitación de los docentes para
el uso de entornos virtuales aplicados
en el proceso de enseñanza-aprendizaje; pero, la falta de normativas
institucionales que regulan las actividades y los materiales en los entornos
virtuales por parte del MEN y las secretarias de educación, reducen en gran
medida el avance y aprovechamiento de las
herramientas TIC. No cabe duda, que la
tecnología y entre ella la internet son una herramienta de movilización social
y participación. Es un elemento de transformación de las relaciones con las
sociedades, con un enorme potencial para desarrollar una ciudadanía activa y
poner en marcha nuevas formas de organización comunitaria. De esta forma la tecnología educativa como
factor de desarrollo de los países pasaría de una utopía a una realidad.


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